
Investigación revela que hablar de nosotros mismos nos satisface tanto como el dinero, la comida o el sexo, lo cual explicaría por qué tantas personas encuentran tan placentero publicar en redes sociales como Facebook y Twitter detalles sobre sí mismos.
Socialmente puede no ser siempre agradable, e incluso hay quienes aborrecen este rasgo en una persona, pero hablar de uno mismo es una inclinación natural difícilmente eludible, en algunos casos llevándose al extremo del pavoneo y la fanfarronería a propósito de las hazañas personales.